Propósitos
Llega el día de hacer balance del Viejo y propósitos para el Nuevo. Realmente no sé cómo quedaría el balance, no soy rencorosa y tiendo a quitar importancia a los malos momentos. Probablemente, y a pesar del tono festivo de las vivencias relatadas en el blog, creo que me he llevado unas cuantas ostias este año. Seguramente he acumulado más malos momentos que buenos, no lo sé ni me importa. Porque lo que sí recuerdo es cómo empecé el 2017 y cómo termino. Y queda demostrado que lo que no te mata te hace más fuerte. He terminado el año más segura, más dura y más sabia. Por eso doy las gracias por todas las ostias recibidas, por hacerme aprender aunque sea a palos, por obligarme a valorar los buenos momentos y por forzarme a no acomodarme en una mediocre zona de confort. Y como la persona y la Dómina suelen ir de la mano también he evolucionado como Ama. Más altiva, más exigente, más egoísta y un pelín más sádica. Para deleite de algunos y acojono de otros me divierto más putean...