Así se hace.
Despiértame cuando asome el día. De rodillas. Tus manos una bandeja con mis zapatillas. Me levantaré apoyando en tu hombro mi mano y caminaré descalza hasta el baño. Despiértame desnudo, depilado y erecto. Esperando oír mis deseos. Abriré mi cama y te abrigaré con mi cuerpo. Despiértame con tu lengua entre mis piernas. Ábrete camino entre mis muslos.Te premiaré con mi primer orgasmo de sabor adormilado. Despiértame con olor a café y tostadas. Subiendo poquito a poco la persiana. Te dejaré ver como arrugo los ojos despeinada. Despiértame pasando un dedo por mi espalda. Te regalaré mi piel erizada. O con un susurro, "ya es la hora", y te prometo llegar tarde, sonrojada y sudada. Despiértame cómo quieras, con una sonrisa, anhelando mis caricias, tierno o cachondo, deseando mis fluidos, con ansia, servil, nervioso, con la incertidumbre de mi capricho... Con la polla dura en la mano, con la leche asomando. Así quiero mi despertar. Contigo. Sin cibermierdas ni WhatsApps.