POR QUÉ NO A LA CASTIDAD FORZADA
Es una práctica muy generalizada y recomendada, yo misma la he utilizado mucho. Por qué? Es cómoda , es fácil. Las bondades de la castidad forzada son claras y están demostradas. Tener al sumiso privado de orgasmo lo convierte en un sirviente más abnegado, contínuamente excitado cumplirá más rapidamente tus deseos, suplicar una eyaculación que depende del capricho del Ama le hace ser un perro fiel. No hay que preocuparse del tiempo de recuperación entre orgasmo y nuevo subidón en el que los hombres se vuelven perezosos y despistados. Y bla bla bla y toda esa mierda. Pero, si eliminamos el punto sádico de algunas Amas, a las que el sufrimiento de su sumiso les produce algún tipo de placer, que queda? Queda un juego de poder, fácil y cómodo, aburrido. En el que realmente es el sumiso el que tiene dicho poder pues en cualquier momento se puede pajear y a tomar por culo el juego. Entonces aparecen los aparatos de castidad y ahí ya si que caemos bajo pues no es nuestro poder sobre el sumiso...