La Manada y tal...
Desde la paz y serenidad que da el que te acaben de comer de puta madre el coño, voy a dar mi opinión sobre La Manada y los violadores en general. Según la defensa son unos buenos chicos, con mucha testosterona eso sí, unos machotes. Y claro, se ponen burros, les gusta mucho follar y a veces se les va la mano y sobre todo la boca. Pero son buenos hijos, recogen la mesa, siempre saludaban... Además son un poco tontos, incapaces de discernir si una tía se lo está pasando bien o la están violando. La noche les confunde y su potencia masculina les arrastra y les obnubila. Pero es que la niña disfrutó más que ellos, con cinco machotes para ella sola, fíjate. Pues no son guarras ni nada, con lo irresistibles que son ellos, cloroformo y pistola en mano. La sociedad y las pruebas claman en otro sentido, decantándose más por unos cabrones malnacidos cuyo concepto de pasarlo bien con los amigos era salir a drogar, robar y abusar de chicas. Sin embargo hay un punto que pasa desapercibido para la ...