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Mostrando entradas de mayo, 2017

Taller para sumisos en busca de Ama: El Ama en casa.

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Mucha atención porque voy a desvelar el secreto de la felicidad. La felicidad es tener a tu Ama en casa. Estar todo el día cachondo, esperando a que se acuesten los niños o se acabe la jornada laboral para sucumbir a sus vicios. Convertir una cena rutinaria en un acto sexual solo con que Ella se descalce y apoye su pie en tu entrepierna. Despertar con la polla dura y saber que el que te puedas correr depende de como le comas el coño. Meterte en la ducha con ella para enjabonarle la espalda y si tienes suerte te regale la primera meada del día. Llevarle las bolsas de la compra hasta el coche y que antes de subir te diga "Buen chico" mientras te roza disimuladamente el paquete. Estas son algunas de las innumerables ventajas de tener el Ama en casa, cualquier detalle puede disparar el rol y convertir la vida en momentos morbosos por doquier. Sin embargo pocos se atreven a vivir esas experiencias con su pareja. Las excusas más usadas son: A ella no le gusta el sexo, ella es muy t...

Nueva adquisición.

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No sé que me está pasando, ultimamente practico un deporte que se llama "tragarme mis propias palabras". Podría tomármelo como una falta de determinación en mis posturas, una equivocación, un error de planteamientos, un fracaso y un hecho vergonzoso. Yo lo llamo evolución. La verdad es que cada vez que cambio de rumbo me río, primero de mí y después de los demás, aquellos que antes morirían que probarían nuevos caminos y sobre todo que reconocerían estar equivocados. Empecé hace unas semanas a notar esta metamorfosis y a aficionarme a esta nueva dieta a base de antiguos dogmas. De repente me apetece tener un esclavo domestico por aquí limpiando sólo con delantal, de repente me apetece cascarle a un masoquista, de repente me gusta que me adoren los pies, de repente...  Me está sentando bastante bien. El viernes mismamente saqué un pepino de la nevera para enseñarle a mi maridín la prueba de que no lo había echado al gazpacho. Una cosa llevo a la otra y terminé simulando...

Las dos Marías

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Hace unos días me decían que mi vida es perfecta. Yo digo que mi vida la hago perfecta yo. María tiene que ir a radioterapia. Aproximadamente un mes y medio de lunes a viernes. Cada día se levanta, desayuna, se ducha, se viste y se va al hospital. Cuando llega la sala de espera esta abarrotada y sin embargo en silencio sepulcral. Pacientes serios, acompañantes preocupados. Busca con la mirada alguien más joven que ella, por eso de que mal de muchos... Nada, hoy no hay "suerte". A veces se retrasan, a veces no. En cualquier caso pierde la mañana entera, lo que la pone de mal humor y con cagaprisas todo el día. Su médico sale del despacho y pasea altivo por los pasillos, sin saludar a nadie, centrado en la enfermedad y no en los enfermos. No hay música ni se habla (70% móviles, 30% libros). No hace falta llamar a Hannibal Lecter, éste matadero es silencioso. Entra en la cabina a cambiarse y rapidamente la avisan. El ojo del acelerador apunta y dispara. Prrrrrrrrrrrrrrr. Lo odia...

Diario de una cazadora: El repartidor.

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Cuando pienso en mi abuela me vienen a la cabeza varias de sus manías y enseñanzas. "Ponte siempre pendientes, los zapatos limpios, una señorita no debe tener arañazos de gatos en las manos..." Pero la conversación que más recuerdo y que siempre me arranca una sonrisa tuvo lugar cuando yo empezaba a salir de noche y ella me preguntó por dónde salía y qué hacía. Le comenté tranquilamente que mis amigas y yo solíamos ir a un par de Pubs porque había unos chicos que nos gustaban. Ella se escandalizó un montón. Las chicas no tienen que ir a buscar a los chicos, dijo. Tenéis que estar en un sitio y ellos que vayan a buscaros... Yo me reía y la llamaba antigua. Pero cuando cumplí los 18 su discurso cambió. Preocupada porque no tenía novio y se me podía pasar el arroz, estuvo aleccionándome sobre tácticas de seducción. Guiñar un ojo y sonreir. Toda una Femme fatal ella. Por eso, cada vez que salgo de caza dudo entre que se esté retorciendo en su tumba cabreada o me esté aplaudiendo ...